04-03-2008 » Aquellos poetas que se sientan, que gastan chaleco y leontina, que viven por las mañanas de redactar fantásticos y sesudos vademecums y por las tardes de convidar a aduladores en café demodés son enemigos naturales.
Aquellos poetastros que riman con versos perfectos de una canónica regalía como si las musas se [...]