30-09-2008 »
Atrapado en el desenvolvimiento cultural que alcanzó la ciudad de Santa Clara a partir de los años 30 del pasado siglo, una tarde de febrero de 1936 en el Club Umbrales —donde se reunían jóvenes escritores— llegó don Severiano y dejó para siempre su impronta de gran declamador.
Aprendiz de [...]