31-07-2008 » La primera vez puse la bici en medio del salón y fui llenando las alforjas, que iban engordando peligrosamente al mismo ritmo que mi ilusión.
Salí de casa emocionado y casi me mato bajando las escaleras, porque la gravedad y el nuevo peso de mi montura todavía no se conocían bien.
Empecé a dar pedales con [...]