17-06-2008 » Aquellos gatos, con mil errores y mil enfermedades
esperaban desde cachorros debajo de los coches o en huecos.
No eran mi mefistófeles elliotianos ni tampoco extrañas reencarnaciones
Eran el espíritu de una ciudad.
fría, azul iluminada por luces lejanas, entre hablares nocivos y cerca
de la muerte.
Miau, miau.