09-04-2007 » Por fin llegó el turno de Elías Montoya.
El pianista empezó a tocar, los focos se encendieron y se fueron apagando hasta quedar uno sólo que enfocó a Elías Montoya cuando salió a escena.
-"Dam-di-dam"- sonaba la música.
-"Dam-di-dam-di-dam..."
Elías bailaba y bailaba.
-"Dam-di-dam-di-dam-DAM".
Y Elías acabó. Saludó. Y el público aplaudió y aplaudió.
-¡Bravo!¡Bravísimo!¡Olé!¡Viva la madre...!