25-09-2007 » Podemos mirar la ciudad como acumulación de sedimentos. Cada época va dejando su poso: un estación de tren por aquí, una puerta de nosequé por allá. Palacetes, catedrales, callejuelas reviradas o avenidas de seis carriles, parques de calculado romanticismo, un caballo estorbando en el centro de una plaza mayor. Cada [...]