13-10-2007 » Por què no dormir, me pregunto.
Por què no meterme yo en la cama y entregarme serenamente a la noche. La inquietud, ese antiguo hormigueo que fricciona con pericia la elèctrica piel de mos nervios, no tarda en reponer una cierta tensiòn en la conciencia vigilante. Como el pàjaro que estira [...]