08-09-2008 » (...) Dios mio:
la nada absoluta despues de tanta maravilla.
Sin embargo, yo sé que tú alientas en el centro de tanta muerte
como una joya incorruptible
que despeja las tinieblas de una muchacha enterrada,
una pulsera diminuta que sueña silencios de semilla,
liberada de consultas y de tiempo.
Dios mío: He destrozado espejos y mas espejos,
porque [...]