12-04-2008 »
Como era previsible, me afantasmé este jueves y sin querer, barrí con mi cola emplumada las mesas del bar La Perla.
Al salir de alli con olor a trementina y bruma, cruzò mi levitar un sacerdote vestido de negro. Sin dudas este contraste de naturalezas le produjo alguna catástrofe metafìsica, porque [...]