17-09-2008 » Salmo 2: Tortitas de manteca.
Dios mio: ¿cómo has podido abandonarlas?
De puro aburrimiento se expusieron a la tentación de la serpiente de saliva de seda
pero no quisiste echarlas de tu edén con media naranja entre los senos y la marca púrpura brillando como el beso de una araña...
No fueron osadas, lo [...]