19-10-2007 »
Como una marioneta rota
caminas por la ciudad
ocultos tus ojos tras unas gafas;
tu verdugo se quito su disfraz
y se muestra ante ti
como el más sanguinario carcelero
que te encadena a él
con cadenas de fuego y hielo
que te precipitan al averno.
Vendiste tu libertad
a un paraíso artificial
oculto tras el firmamento;
tu castillo de naipes sé [...]