26-08-2008 » Querido Diosito:
Te suplico, imploro, ruego, clamo, con todo el aire de mi dulce niñez, a que me absuelvas por llegar tarde a mis oraciones. Te ofrezco ¡OH! loado padre, cumplir en plegaria el resto del día; si no es suficiente, te doy mi castidad y aun así a mi primogénito. [...]