29-08-2007 » ¡Me pertenece!, me digo con tozudez.
No quiero perderlo.
Pero no es posible detenerlo.
Su existencia es pura energía,
se disuelve en mi interior
para volver en una bruma coalescente
Quiere ver la luz, lo merece…
No por sus cualidades sino tan sólo por ser.
Lo aferro con tenacidad pero ya es tarde, aquí está:
Es mi microcuento.