12-10-2008 »
Sólo puedo firmar con mi sangre
para liberar mi dolor,
condenada en este anfiteatro.
Nunca supe que las lágrimas eran palabras eternas.
Es sencillo.
¿Por qué no hacerlo?
Ha muerto una parte de mi alma desesperada.
Tu insolencia clama perdón a un pobre postor.
La noche teme consumirse
si permanece este sentimiento.
Es un mundo que sólo existe
dentro de esta [...]