27-05-2008 » Tú sabes que todo es nada.
Conoces los daños de la soledad,
de ese estar con nadie.
Y aunque tu escritura
está hecha de lo indecible,
te deshaces con voz humilde
y no te cansas del coloquio bueno.
Los remedios del sufrir buscas
y extiendes tu obra y esperas.
Del alma dentro de sí
con sus sabrosos dolores,
con su dolor [...]